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viernes, 18 de marzo de 2016

Viernes de Dolores


Ya es Viernes de Dolores en la geografía cristiana y andaluza. Es Viernes de Dolores aunque más bien de esperanza que de dolor. Una esperanza que nos transporta a lo que este domingo comienza y que nos retrotrae a tantas vísperas y a tantas 'semanas santas' en las que hemos sentido tantas cosas íntimas, personales y maravillosas, que es imposible que el "Dolor" de su nombre pueda con la ilusión en lo que va a llegar.
Pero hay una familia en la que estos viernes tan señalados lo son aun más. Son los viernes en torno a la madre, al corazón de ese hogar en el que Nuestro Padre Jesús Caído y María Santísima de los Desamparados han estado tan presentes desde la fundación de la hermandad y desde el mismo instante en que nacieron los miembros que vinieron después.

domingo, 8 de abril de 2012

Alfa y Omega


Hoy es Domingo de Resurrección, la pascua que celebramos los cristianos de todo el mundo. En nuestra hermandad estamos algo resacosos. Fueron tantos y tan grandes los momentos vividos en el día de ayer, el Sábado Santo más especial en nuestros más de 50 años de vida, que hoy estamos un poco nostálgicos de que todo haya acabado ya.
No es así, no ha acabado todo, por el contrario es el comienzo. Celebrando el pilar básico de nuestra fe, que es la Resurrección debemos quedarnos con esa  lectura. Lo que hemos vivido nos debe servir para valorar una nueva vida, las sensaciones tan estupendas que hemos experimentado nos tendrían que hacer más hermandad aun, más hermanos los unos de los otros. Que no se quede en los buenos ratitos disfrutados en estos últimos 5 días.
Dicho esto, la jornada de ayer fue histórica. De tontos sería pensar que nuestro Cristo es el más valioso, que nuestro paso es el mejor o que nuestro paso es el más espectacular. Pero si quedó claro que no desmerecemos en un cortejo como el de ayer y muy poquitos fueron tan elegantes y derrocharon tan buen gusto como nosotros. Y no lo digo yo, lo dicen muchas bocas que vinieron de fuera en el día de ayer y veían por vez primera nuestra semana santa sin la contaminación de las sesgadas opiniones locales.
Así que, tras un Martes Santo ejemplar, un Sábado Santo para sentirse muy orgulloso de ser del Caído, todo un privilegio.